El voluntariado contado por nuestras voluntarias

El voluntariado contado por nuestras voluntarias

El voluntariado es una experiencia que cambia, enseña y conecta. Cuando hablamos de voluntariado, a menudo pensamos en solidaridad. Pero no es solo eso, el voluntariado es también descubrimiento, aprendizaje, crecimiento personal y momentos que se convierten en recuerdo. ¿Quién mejor para explicarte qué es el voluntariado que nuestros propias voluntarias? Por eso, en Alianza por la Solidaridad – ActionAid hemos pedido a cinco voluntarias que compartan qué significa ser voluntaria para ellas. Cada experiencia es distinta, pero todas muestran el poder transformador del voluntariado.

“Ser voluntaria es descubrir idiomas”


Para Maurane, el voluntariado es una puerta abierta a los idiomas. No solo a la lengua del país, sino también a los acentos, expresiones y formas de hablar de quienes conviven contigo cada día. Empiezas a utilizar las palabras de los demás en su idioma al escucharlas constantemente. Entre risas, convivencia y proyectos, acabas diciendo frases mitad en español, mitad en inglés y alguna palabra suelta en francés o en italiano. Esta mezcla no es un ejercicio académico: es un descubrimiento continuo que nace del contacto humano. Una experiencia real de aprendizaje lingüístico que acompaña a muchas voluntarias y voluntarios de Alianza.

“Ser voluntaria es conocer gente e historias increíbles”


Para Claire, el voluntariado es, sobre todo, una experiencia humana. Conoces personas de países diferentes, con vivencias muy distintas, realidades que te sacan de tu zona conocida y te enseñan a mirar el mundo desde otros lugares. Convivir, compartir comidas, descubrir costumbres y escuchar historias crea vínculos fuertes. Terminas aprendiendo más de lo que imaginas y también haces amigos de todo el mundo. Estas amistades son enriquecedoras y, a menudo, muy fuertes, ya que convives con estas personas las 24 horas del día. Es como tu segunda familia.

“Ser voluntaria es lanzarse a lo desconocido”


Dana describe el voluntariado como un salto hacia algo nuevo: una ciudad distinta, nuevas rutinas, nuevas responsabilidades. Al principio da vértigo, pero pronto llega lo mejor: descubrir que puedes adaptarte a todo. Cada día trae un desafío pequeño: organizarse, comunicarse, resolver imprevistos, cambiar tus hábitos. Ese proceso de adaptación es parte esencial de la experiencia de voluntariado: te fortalece, te abre y te enseña más sobre ti misma de lo que esperabas. Es una experiencia que te transforma.

“Ser voluntaria es un boost personal y profesional”


Para Greta, el voluntariado es un impulso —un crecimiento que combina lo personal y lo profesional. Ser voluntaria te permite asumir nuevas tareas, trabajar en equipo, entender otras realidades y mejorar habilidades. Es una experiencia que construye confianza, iniciativa, empatía y capacidad de organización. Todo lo que vives en el voluntariado te acompaña después, en la vida y en el trabajo.

“Ser voluntaria es vivir experiencias que dejan recuerdos”


Beatrice lo resume así: cada día del voluntariado trae algo nuevo. Puede ser un lugar desconocido, una persona que te sorprende, una comida típica, una palabra en otro idioma… Son pequeños descubrimientos que, sin darte cuenta, se convierten en recuerdos importantes. Momentos que marcan, que te emocionan y que forman parte de tu historia personal. El voluntariado es eso: una colección de experiencias que se quedan contigo.

Estos cinco testimonios muestran que ser voluntaria es mucho más que ayudar: es aprender, crecer, descubrir, conectar y recordar. Si te han entrado ganas de participar y escribir tu propia experiencia de voluntariado con Alianza por la Solidaridad – ActionAid, si quiere conocer las oportunidades de voluntariado escribe aquí:


👉equipovoluntariado@aporsolidaridad.org

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